Quiero adelgazar: ¿qué NO debo hacer?

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Nuestra experiencia en Oniric Medical, trabajando a diario con personas que quieren perder peso, nos ayuda a reconocer errores que se repiten una y otra vez.

Caer en ellos te retrasará en tu objetivo de perder kilos. Algunos, además, pueden afectar negativamente a tu metabolismo y hacerte ir en dirección contraria.

¿Sabes qué NO debes hacer si quieres adelgazar? Vamos a contártelo para que no pierdas un tiempo valioso y te quemes por el camino.

8 cosas que NO debes hacer si quieres adelgazar

Adelgazar y quedarse en un peso equilibrado es el resultado de ir sustituyendo progresivamente los hábitos poco saludables por otros que te aportarán una mayor calidad de vida. Es una carrera de fondo hasta el éxito.

Por eso, debes evitar caer en los errores más comunes que cometen las personas que quieren adelgazar. Esto es lo que no tienes que hacer:

#1 Marcar una fecha en el calendario

Te vamos a dar un sabio consejo de abuela: las prisas son malas consejeras.

Es muy mala idea eso de someterse a una dieta exprés para la boda de tu primo porque no te cierran las cremalleras del traje. Lo mismo vale para la operación bikini y similares.

La presión para adelgazar de cara a tal o cual evento te va a generar una ansiedad absurda y te llevará a tomar malas decisiones.

Si tienes que comprarte una talla más, es mejor que te relajes y lo asumas. Lo hecho, hecho está. Disfruta el momento. A partir de ahí, si realmente crees que deberías controlar tu peso, pide ayuda, traza un plan con sentido común y ponte a ello.

#2 Creer en los milagros

En pleno siglo XXI todavía proliferan, y con éxito, fórmulas milagrosas para adelgazar en tiempo récord y sin esfuerzo: comiendo lo que quieras, sin ejercicio, adelgazando mientras duermes…

¿De verdad crees que algo de esto va a funcionar? No caigas en la tentación. Si quieres tener un peso equilibrado vas a tener que cambiar tus hábitos y llevar una vida equilibrada. Parece lógico, ¿verdad? Porque lo es.

#3 Pesarte un montón veces al día

Vamos a ver, no te vamos a decir que no te subas nunca a la báscula, lo que sí te vamos a decir es que el peso es solo un dato y que hay que valorarlo junto a otros.

Hay varios factores que pueden influir en el peso corporal: la deshidratación, la retención de líquidos, los procesos hormonales, el aumento de la musculatura.

Incluso el estrés, la falta de sueño o la velocidad a la que ingieres la comida pueden hacerte subir de peso. Obsesionarte con la báscula es otra de las cosas que NO tienes que hacer.

#4 Hacer dieta y tirarte en el sofá

Tienes que asumir que si no hacías ningún tipo de ejercicio, debes empezar. Si ya lo hacías te damos una sincera enhorabuena porque es algo que tienes ganado; quizá puedas aprovechar el cambio de hábitos para probar nuevas posibilidades o afinar un poco para encontrar el deporte que te va mejor.

El ejercicio debe formar parte de tus rutinas, quieras o no quieras adelgazar. ¿Por qué? Sencillamente porque estamos hechos para movernos, porque necesitamos mantener el tono muscular, regular el metabolismo, salir a respirar aire fresco, quemar algunas calorías extra… El sedentarismo pasa factura en un momento u otro.

#5 Apuntarte a una dieta con nombre propio

Como regla general, si una dieta lleva un apellido “ilustre”, sospecha. Es más que posible que esté diseñada por especialistas en marketing y no nutricionistas, y seguramente engordará… la cuenta bancaria de algún famoso.

Y lo mismo podemos decir de la dieta de tal o de cual cosa: la piña, de la alcachofa, de la manzana. Las que se basan en la eliminación de alimentos en favor de uno concreto te provocarán desajustes metabólicos que luego tienen muy difícil arreglo.

Más fácil que eso: busca consejo profesional y déjate de gurús que van a minar tu salud y tu bolsillo.

#6 Aficionarte a los productos light

Suelen ser productos procesados que vienen precedidos de una publicidad muy atractiva y la promesa de menos calorías, menos grasas, menos azúcar…

La reducción calórica es muy discutible y generalmente pierden nutrientes sobre los que hace tiempo que hay debate: ¿Merece la pena un yogur desnatado frente a uno entero?

Y hay que añadir la sobrecarga de edulcorantes y potenciadores de sabor para que el producto resulte mínimamente apetecible.

Es mucho más efectivo consumir productos no procesados y acostumbrarnos a reducir el azúcar. Esos dos cambios, a la larga, sí marcarán una gran diferencia.

#7 Sustituir comidas por barritas, batidos o zumos

Otra cosa más que NO tienes que hacer: echar mano de sustitutivos de comidas.

Algunas marcas te recomiendan, ya de entrada, que te pongas la rutina de sustituir algunas cenas a la semana o una comida al día por alguno de sus productos.

La teoría es que así ingieres una cantidad limitada de calorías, ni una más, ni una menos. Ah, y quedarás saciado (porque te habrás tomado antes los dos vasazos de agua de rigor).

Si has tenido un imprevisto y no puedes comer como quisieras, hay otras soluciones. En vez de una barrita tómate un puñado de frutos secos o fruta. Te saciarán… hasta que llegues a casa y puedas retomar tus hábitos donde los habías dejado.

#8 Atiborrarte de suplementos

El mercado está saturado de productos con un listado apabullante de propiedades: quemagrasas, diuréticos, depurativos, saciantes, aceleradores del metabolismo, estimuladores hormonales, sustancias que limitan la absorción de determinados nutrientes, que reducen la hinchazón abdominal…

Muchos de estos productos están a la venta en farmacias, parafarmacias y herboristerías. Es muy fácil encontrar información sobre los beneficios que aporta su consumo.

¿Es mentira todo esto? No necesariamente, pero es un error creer que toda esa gama de “extras” van a solucionarte la vida. No los veas como la panacea porque no lo son.

Suponiendo que no te causen ningún problema (ojo, que también tienen contraindicaciones) lo más probable es que no te produzcan ningún efecto que merezca la pena recordar.

Según nuestra experiencia, todo esto es lo que NO debes hacer si quieres adelgazar. Son errores que te provocarán un efecto rebote y la próxima vez que te plantees intentarlo estarás más cansado y con la voluntad más floja.

¿Te ha pasado algo de esto alguna vez? Cuéntanoslo si quieres, podemos darte soluciones y crear contigo un plan definitivo para adelgazar.

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